martes, 9 de diciembre de 2014

¡2014, barbarazo!

Nurys RivasPor 
Nurys Rivas.
A doña Elba y sus hijos

Se estila decir “éramos amigos”, no lo diré porque es cierto aunque decir que no le conocía, sería mentir, quien en Santiago no conocía a Poppy Bermúdez, habíamos coincidido en actividades, pero jamás fuimos presentados. 
   
Hace años escribí sobre la familia Bermúdez, días después recibí una llamada de don Poppy Bermúdez, admito que fue una sorpresa, sus palabras que no considero necesario transcribir, las guardo como un valioso aplauso, siendo el mejor ejemplo de la virtud que quiero destacar: su humildad.
    
A su manera entrañable de ser, atribuyo el llanto en su velatorio y sepelio, los familiares en primer plano lloraban sin cesar, lo que asegura que fue un hombre sinceramente amado por su familia y por su pueblo. 
José Armando Bermúdez Pippa, el inolvidable Poppy, recogió en su féretro, lágrimas vertidas por su viuda e hijos, en un funeral que se distinguió de muchos otros por el dolor reflejado en su familia.
    
Con él se extingue un latido de la ciudad Corazón, íntegro y ejemplar dominicano nacido en Buenos Aires, cuyo nacimiento nos obliga evocar a la ciudad huésped de su primer llanto, añorar el mejor tango y dedicarlo a su recuerdo.
    
Casa Bermúdez fundada en 1844, pionera no solo en la industria de rones, era además en Santiago, una especie de clan humanitario, propietarios también de la Tenería y otras empresas, cuantas generaciones cuyos padres empleados de los Bermúdez, crecieron décadas atrás, a cuantas personas proporcionaban no solo el pan como alimento, eran benefactores de más de una disciplina, creadores de escuelas que aún permanecen, de clubes deportivos, donantes de ataúdes a deudos atormentados que carecían de medios cuando moría algún familiar y muchas cosas más.
    
Hermosa hoja de vida deja escrita Poppy Bermúdez,  bonito y limpio el camino transcurrido y cuan honda satisfacción deja en  su eterna compañera de vida, en sus hijos, legado que me emociona destacar sobre la herencia material  que existirá sin dudas, pero se me hace ínfima ante la dimensión humana del gran hombre que fue.
    
Este 2014 deja huellas profundas, se lleva a grandiosos seres humanos, será que escasean en el cielo empresarios justos, hará falta a alguien un traje bien diseñado, o quizás se necesita reír con las ocurrencias de un comediante. Mariposas en revoloteo coloreando de amarillo el aire entonando notas de boleros y rasgueos de guitarra. Inútil preguntar porqué llora la tarde.

Necesitaríamos conversar con Dios para que nos cuente porqué la vida es solo una aventura, la que nos deja más marcados.
    
Cubierto de blancas orquídeas, descendió a su tumba el féretro de un hombre, aterido por la lluvia de lágrimas de sus seres queridos. A usted don Poppy que siendo favorecido por la fortuna, tuvo la caridad de ser humilde con todos, le dejo mi ramo de lirios blancos subliminales que no se marchitarán, serán su guía en su viaje al más allá. 



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