viernes, 16 de mayo de 2014

Caso Díaz Rúa trae sinsabores a jueza Cristo Cristo -

Margarita Cristo Cristo proviene de una humilde familia de la comunidad Cabral, Barahona y su madre tuvo que vender té para el sustento de la casa.Muchos son los comentarios encontrados que se han vertido sobre la jueza que conocía el caso de Víctor Díaz Rúa, sin embargo, es muy poco lo que públicamente se sabe de ella.Margarita Cristo Cristo ingresó al Poder Judicial a los 16 años. Es madre de cinco hijos con edades comprendidas entre los 12 y 21 años y está separada del padre de ellos. 

Haber conocido la solicitud de nulidad y archivo de la investigación seguida al exministro de Obras Públicas, además de llevarla a someter a la fiscal del Distrito Nacional, Yeni Berenice Reynoso, por alegado ultraje, le ha generado vicisitudes en el seno familiar.

El pasado día 7 de mayo a su hijo de 14 años le comentaron en el Colegio que su madre “había cogido dos millones de dólares del capo de Figueroa Agosto”. El menor jamás quiso volver al centro educativo hasta el pasado miércoles de esta semana.

“Ella ha tomado las acciones conocidas para demostrar que el Poder Judicial no está podrido, lo hace por sus hijos y por todo el sacrificio de su madre”, comenta uno de sus amigos.

Indica, además, que la magistrada “se siente protegida por la comunidad jurídica que le ha brindado todo su apoyo y solidaridad por el trabajo independiente que siempre ha realizado”. 

Cristo Cristo es oriunda de Cabral, Barahona, hija de una familia muy humilde. Su madre, ama de casa, la trajo hasta Santo Domingo cuando tenía cuatro años.
Creció en un sector populoso, donde vio a su progenitora vender té en una esquina para sacarla hacia delante a ella y sus demás hermanos.

Antes de ser juez

No siempre estuvo al frente de un estrado. Duró unos doce años trabajando como oficinista en el Poder Judicial.

Fracasó en su primer intento de entrar a la Escuela Nacional de la Judicatura, pero un día fue abierto un curso para formar jueces suplentes y allí pudo ingresar. Para el año 2003 había trabajado en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, donde llegó a conocer hasta 40 vistas en un turno.

Ya como juez de paz, trabajó en el área de niños y niñas, penal, de tierras, contenciosa y civil. El primero de junio de 2013 fue trasladada de La Vega a la Primera Sala Laboral del Distrito Nacional y posteriormente, el 2 de diciembre, al Noveno Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional.

Su estancia dentro del sistema se vio interrumpida en ocasiones. Por un lapsus no mayor de ocho meses trabajó en la Zona Franca de Haina, San Cristóbal, de donde salía para luego dirigirse a la Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde estudió Derecho.

Sacrificio

Con algunos de sus hijos aún pequeños, fue designada para trabajar en La Vega, ciudad a la cual viajó diariamente desde Santo Domingo, durante cuatro años y seis meses. También liquidó en el Tribunal de Tierras como suplente en La Vega y en una sala de Bonao. Fue profesora universitaria y ha realizado varios cursos en la Escuela de la Judicatura.

Entre los estudios extracurriculares se destacan curso Virtual Teoría del Delito, Curso Derecho de Familia, curso Derecho Constitucional 2010- La Vega y curso Derecho de Familia. Ingresó formalmente al sistema como juez de paz en 2008, tras dos años de preparación en la Escuela de la Judicatura.  
Según los datos que de su persona han sido colgados en la página de la Suprema Corte (SCJ), declaró RD$3,000,000 en 2008 y en 2011 RD$8,866,442.11 en activos. Declaró que gran parte de esos recursos fueron producto de años de trabajo tanto de ella como del padre de sus hijos, quien ejercía el Derecho.

Uno de los procesos

Su nombre estuvo plasmado en una nota de la Fiscalía del Distrito tras dejar en libertad a dos presuntos narcotraficantes a quienes alegadamente se les ocupó 108 kilos de droga. Los favorecidos por el dictamen de la jueza fueron Carlos Manuel González Cuevas y Daniel Moreta Díaz, mientras que a Dante Reynoso Valdez se dictó solamente un mes de prisión preventiva.

Sobre el tema, el presidente de la SCJ, Mariano Germán Mejía, sostuvo que no tiene ninguna denuncia formal ni querella de la Fiscal del Distrito contra la jueza Cristo Cristo y que “en algún momento de manera verbal me habló de algo”, y se abrió una investigación.
Síntesis del conflicto entre jueza y fiscal
El exministro de Obras Públicas, Víctor Díaz Rúa, sometió una instancia pidiendo la nulidad de la investigación que le sigue la fiscal del Distrito Nacional, por alegados actos de corrupción y lavado de activos.

El pasado dos de mayo cuando la magistrada Cristo Cristo se disponía a conocer la solicitud, la fiscal Yeni Berenice Reynoso la recusó alegando, entre otras cosas, que la sentencia de la jueza estaba hecha, que se le designó para que hiciera una sentencia favorable al accionante, que había incurrido en actos de corrupción y que había recibido dos millones de dólares del caso Figueroa Agosto. La jueza declaró inadmisible la recusación, pero posteriormente presentó su inhibición para conocer el proceso de Díaz Rúa porque se querelló, por ante el procurador de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, contra Berenice Reynoso, alegando que sus comentarios en la audiencia fueron ultrajantes.

Ayer, José Batista, secretario del Cuarto Juzgado de la Instrucción, tribunal donde se ventiló la audiencia, fue interrogado por el Procurador de la Corte del Distrito Nacional, quien investiga la querella de la jueza contra la fiscal.

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